Sobre Lucía Barón- Irene Falcón
En las memorias de Irene Lewy Rodríguez (Irene Falcón) publicadas en 1996 se confirma los datos o las sospechas que he escrito sobre la vida de Lucía Barón.
- Por ejemplo, en la página 97 Irene recuerda que en 1934, cuando ya había ingresado en el PCE y se había entrevistado con Pasionaria, quien le propuso formar parte de la Comisión Femenina del Partido, «se volcó en la puesta en práctica de la Comisión Femenina y y de los grupos dela Unión de Mujeres Antifascistas». Y a continuación escribe que cuando ella entró en la misma «en la Comisión Femenina del PCE ya trabajaban Encarnación Fuyola, una maestra a la que yo conocía del Ateneo, y Lucía Barón, obrera madrileña».
- En la página 98 confirma que con la delegada francesa del Comité Mundial de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo, se entrevistaron Pasionaria, Fuyola, ella y Lucía Barón.
- Y en la página 100, al mencionar a las mujeres que participaron en Madrid en el primer Congreso de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo de agosto de 1934, cita a Lucía Barón, afirmando que todas ellas se pueden apreciar en una foto que hay sobre dicho Congreso, y que he publicado en su biografía. Así que no andaba descaminado al sospechar que allí podría encontrase Lucía.
- Por último, quiero copiar las palabras que Irene Falcón escribía sobre Enrique Castro Delgado, confirmando el carácter misógino del mismo cuando insultaba y menospreciaba a Lucía de la forma que se describe en la biografía, y cuando aseguraba que Lucía «le odiaba». Estas son las palabras de Irene (pág. 94) sobre el ««dichoso Castro»: «era un salvaje, un bárbaro», y decía que cuando iba a la redacción de Mundo Obrero, donde Castro era también redactor, se metía con Irene de forma sistemática «con muy mala leche»: «las mujeres, donde mejor están es debajo de la cama. Y si no, barriendo y fregando». Irene, para resumir la opiniń que le merecía, decía que Castro no era de los comunistas que ella esperaba encontrar cuando ingresó en el PCE (pág. 97).
Es suficiente. Con este último punto solo quiero contrastar lo que otra mujer comunista pensaba de Castro Delgado, y comprobar que sus indultos hacia Lucía era una muestra de su odio general hacia las mujeres, que se puede deducir de su opinión y comportamiento cuando Pasionaria impulsó la creación de batallones de milicianas en las primeras semanas de la guerra.

Comentarios
Publicar un comentario